Del fuego nace y muere, de sus cenizas reencarna y con sus ideas llena el alma

domingo, 25 de mayo de 2008

un simple peón

Todos somos parte de ése rompecabezas... de ese juego de ajedrez que cada vez va copando una mente vacía... más y más hasta llegar al fondo... de esa torre que no se puede mover... el Rey quedó indefenso, es hora de atacar... la Reina se fue... el castillo desamparado.. y sólo hay un motivo... un movimiento, un simple peón que podría salvarlo, la cuestión es ¿habrá perdido en miedo? ¿podrá cumplir con su designio o será uno mas del montón?


solo el caminito que podrá ser transitado lo dirá... pero hay que esperar a que las huellas aparezcan en él... no vaya a ser que los pajaritos se coman las migajas.
EL PEÓN VA A ATACAR... a defender... cada uno con lo suyo...


te veo


Es que no hay nada que te haga pensar diferente... no hay nada que te haga sentir que estás en lo difuso... ¿te parece?... yo creo que si... Tal vez por ser lo mas normal, o por no sentirlo así... pero estas siempre mal... recapacitar te hizo bien... peor el bajón sigue, tal vez porque te guste... ¿nunca pensaste en el ápice de masoquismo que posee el ser humano?... ciertas cosas suelen pasar, no significa que nos gusten... ciertas cosas suelen hacernos sentir muy bien o muy mal.-.. no por eso sos vos la persona que las padece... no por eso sos vos la que las sufre... yo digo una cosa: podés elegir entre dos opciones... seguir lamentándote o reanudar tu plan... si todo tiene que importarte poco, adelante... total: la vida es corta, ¿no te parece?... mi di la vuelta... el espejo, siempre mi mejor amigo, me decía justo lo que necesitaba oír...

viernes, 9 de mayo de 2008

Haiku

Callan las cuerdas.
La música sabía

lo que yo siento





J. L. Borges

Un Regalo

1) Poner el enlace de la persona que nos eligió: flika

2) Anotar todo lo que estoy anotando.
3) Compartir 6 cosas no importantes y 6 cosas que nos gusten.
4) elegir seis personas al final.
5) avisar a estas personas dejando un comentario en sus blogs.

3)
Seis Cosas No Importantes:
1-Política de Noruega (¿?).
2-La histeria masificada.
3-Las Liquidaciones de ropa.
4-El Calor (ese no me gusta).
5-El Programa de Susana Giménes o Mirtha Legrand.
6-Periodismo Amarillista.

Seis cosas que Me Gustan:
1-El frío.
2-Mirar películas con gente querida.
3-Leer y cosechar mi imaginación.
4-Escribir de lo primero que venga a mi mente.
5-Salir con amigos (especialmente si hace mucho que no los veo).
6-Entrar a una librería.


Les paso el premio a: Fersita, Opinologa ¿Autorizada?, Novarz, Lucas,Emo, Esther.

miércoles, 30 de abril de 2008

El sueño

Ayer, extrañamente, soñé que mi mente podía ser artífice de mis propios sueños. Me di cuenta que era una mas de esa masa que pensaba que en realidad podría ser la creadora de los mismos. Noté que ese positivismo, podría entrar en mi mente, que tal vez lograría un cambio… con desesperación echar un vistazo dentro de mi misma, pero advertí que mi escepticismo nunca cambiaría, que no podría tener ni un pensamiento propio… somos como somos, pero lo nos hallamos por un motivo, y siempre lo vamos a ser… todo cambio tiene una causa y consecuencia, demostrarlo puede ser difícil, la modificación no es mental, solo actoral…

Duele no vivir entro de esa idea y pensar a partir de ella… tal vez podría ser mas feliz (aunque depende que signifique la felicidad para cada uno)… soy como soy, y lo principal es que por lo menos tengo una cosa segura: la certeza que nunca, pero jamás, sería una crédula mas, que en la vida llamaría casualidad a lo que ya se que es acto del destino.

martes, 22 de abril de 2008

Rayuela


Envuelto en humo Ronald largaba disco tras disco casi sin molestarse en averiguar las preferencias ajenas, y de cuando en cuando Babs se levantaba del suelo y se ponía también a hurgar en las pilas de viejos discos de 78, elegía cinco o seis y los dejaba sobre la mesa al alcance de Ronald que se echaba hacia adelante y acariciaba a Babs que se retorcía riendo y se sentaba en sus rodillas, apenas un momento porque Ronald quería estar tranquilo para escuchar Don’t play me cheap.
Satchmo cantaba Don’t you play me cheap
Because I look so meek
y Babs se retorcía en las rodillas de Ronald, excitada por la manera de cantar de Satchmo, el tema era lo bastante vulgar para permitirse libertades que Ronald no le hubiera consentido cuando Satchmo cantaba Yellow Dog Blues, y porque en el aliento que Ronald le estaba echando en la nuca había una mezcla de vodka y sauerkraut que titilaba espantosamente a Babs. Desde su altísimo punto de mira, en una especie de admirable pirámide de humo y música y vodka y sauerkraut y manos de Ronald permitiéndose excursiones y contramarchas, Babs condescendía a mirar hacia abajo por entre los párpados entornados y veía a Oliveira en el suelo, la espalda apoyada en la pared contra la piel esquimal, fumando y ya perdidamente borracho, con una cara sudamericana resentida y amarga donde la boca sonreía a veces entre pitada y pitada, los labios de Oliveira que Babs había deseado alguna vez (no ahora) se curvaban apenas mientras el resto de la cara estaba como lavado y ausente. Por más que le gustara el jazz Oliveira nunca entraría en el juego como Ronald, para él sería bueno o malo, hot o cool, blanco o negro, antiguo o moderno, Chicago o New Orleans, nunca el jazz, nunca eso que ahora eran Satchmo, Ronald y Babs, Baby don’t you play me cheap because I look so meek, y después la llamarada de la trompeta, el falo amarillo rompiendo el aire y gozando con avances y retrocesos y hacia el final tres notas ascendentes, hipnóticamente de oro puro, una perfecta pausa donde todo el swing del mundo palpitaba en un instante intolerable, y entonces la eyaculación de un sobreagudo resbalando y cayendo como un cohete en la noche sexual, la mano de Ronald acariciando el cuello de Babs y la crepitación de la púa mientras el disco seguía girando y el silencio que había en toda música verdadera se desarrimaba lentamente de las paredes, salía de debajo del diván, se despegaba como labios o capullos.



Julio Cortázar, Rayuela. 1963

domingo, 20 de abril de 2008

Gorila


Tal vez mi concepción de ellos se desformó un poco por vivir en ésta sociedad, aunque se que si pudiera elegir, no viviría en ninguna sociedad… aunque esto no es sano ni lógico: ¿Qué es sano o lógico en éstos días?...

Y pensé que el Gorila era el más grande de los primates vivos, un animalejo omnívoro que habita en los bosques de África… pero en realidad parece que el pueblo argentino tiene una definición más dogmática del gorila…


Gorila o no, todos estamos yendo a la mierda…CLARO! mierda eres y a la mierda vas… ¿podremos doblegar ese camino?, espero que si. No sería lindo que en cientos de años se nos considere eso, ¿no? ¿O ya nos consideran así? ¿Están tan equivocados?...

sábado, 19 de abril de 2008

Uno y el Universo

ANTEOJO ASTRONÓMICO.


Combinación de dos lentes que sirve para ver objetos lejanos y para refutar a Aristóteles

“El firmamento es eterno, inmutable y sin origen”, había decretado el sabio de Estagira. Galileo se limitó a dar tres conferencias ante mil personas sobre la estrella nueva aparecida en la constelación de la Serpiente. La disputa se exacerbó cuando empezó a escrutar el cielo con su anteojo y a encontrar cosas raras. Primero descubrió las fases de Venus, e hizo notar que ese hecho era la mejor prueba de la hipótesis copernicana. Luego descubrió los satélites de Júpiter, que si bien constituían otra prueba de esa hipótesis eran filosóficamente absurdos: según los aristotélicos un cuerpo en movimiento no podía ser centro de otro movimiento.

El matemático y astrónomo Clavius, de Roma, expresó con sobriedad su opinión sobre el descubrimiento: “Me río de los pretendidos acompañantes de Júpiter”. Otros peripatéticos, más conciliadores, afirmaron que quizá el instrumento mismo producía los satélites; Galileo ofreció diez mil escudos al que fabricara un anteojo tan astuto. La mayoría de los aristotélicos, sin embargo, se negó en redondo a mirar por el tubo, asegurando que no valía la pena buscar semejantes objetos celestes, ya que Aristóteles no los había mencionado en ninguno de sus volúmenes.

En una carta a Kepler decía Galileo: “Habrías reído estrepitosamente si hubieras oído las cosas que el primer filósofo de la facultad de Pisa dijo en mi contra delante del Gran Duque, y cómo se esforzaba, mediante la ayuda de la lógica y de conjuros mágicos, en discutir la existencia de las nuevas estrellas”.

Ernesto Sábato

Calma, estructuralistas

Hay un tipo de beato del estructuralismo que con gusto aboliría la historia, lo que me parece un poco exagerado, cuando advertimos cómo pasa todo, no sólo el Imperio Romano sino la propia moda del estructuralismo. Esa gente enarbola la sincronía como un garrote y al que sale con antigüedades como ésta, un golpe en la cabeza, mientras se profieren palabras como reaccionario, subdesarrollo y oscurantista.

Pero sí, hombre, ya lo sabemos, desde la época en que estudiábamos matemáticas, en la década del 30, mucho antes de que se nos viniera la moda desde París. ¿Cómo no íbamos a saber que "La pasión según San Mateo" o un gusano son estructuras? Tampoco ignorábamos que era una saludable reacción contra los atomistas, los positivistas y los fanáticos del historicismo. Pero se les fue la mano. Vean con la lengua: una realidad en perpetuo cambio, en la que, tarde o temprano -¡oh, diacronía de las ideas!- hay que aceptar el modesto pero demoledor hecho de la transformación de las estructuras, aunque sea como una sucesión de estados sincrónicos; tarde o temprano hay que admitir que en todo estado de una lengua está oscuramente la energía que conducirá a una nueva estructura.

Bueno, por favor, no es tan deshonroso. En suma, que el estructuralismo es válido hasta el momento en que deja de serlo.

Ensayos-Ernesto Sábato

jueves, 17 de abril de 2008

Corazón Celeste







Para Nico,

porque sos una estrellita más

en mi cielo a explorar…



Renacía algo en mi, me fui dando cuenta que me hacía bien, me llenaba, me alegraba… ¿sería lo que pensaba?

Como una flor que después del frío invierno y, al acercarse la primavera comienza a crecer, una nueva esperanza que se sumaba en mi mente; al igual que le surgir de una estrella en un impecable e impoluto cielo, porque, las estrellas mas duraderas, las que no son de fantasía, en realidad son muy pocas…o por lo menos en mi cielo lo son…


Una sonrisa, algunas palabras, un pequeño gesto… me reconforta…una expresión significaba un mensaje de paz para mi cuando mi mente se encontraba en guerra.

Esa fría mañana salí a andar en bici, solitario como solía… pero no me lo permitió, no tenía quien me acompañe hasta que lo vi, hasta que estuvo junto a mi, pedaleando largas distancias… tampoco era tal como mi sombra, pero nadie lo querría así. La emoción, las sonrisas, bromas compartidas… todo a una zona del cerebro, a guardarse con los pocos recuerdos que (esperaba) que sigan prosperando. Así, despacito y con el tiempo, descubrí que había adquirido un amigo, uno diferente (porque todas las estrellas en mi cielo son diferentes), del cual aprendería y al cual le enseñaría, alimentaría mi estrella y vería crecer mi flor… era un nuevo territorio para explorar y ambos estábamos listos.


viernes, 11 de abril de 2008

El Viejo





Todo lo que éstos miraban era en realidad algo superfluo.

A ninguno le importa el interior en éstas épocas, solo les interesaba lo de afuera, la apariencia, el símbolo; ni el significado, ni la esencia, ni la antigüedad valen.

Mientras todos observaban con su acostumbrada obstrucción mental, hacia aquella vidriera, yo me daba cuenta cada vez mas lo lejos que estaba de éstos sujetos (en todo sentido). Nunca volvería a ser como ellos, nunca los entendería, ni ellos a mí; tampoco surgiría de ninguno intentar comprender al otro. ¿Por qué se molestarían en comprender? Después de todo, es obvio que si ellos están ahí y yo aquí es por algo, ya pasé por eso… pero nunca más.

Tal vez crean que no me importa. Tal vez crean que así lo quiero, pero si piensan eso están equivocados. Nadie elegiría este camino. A nadie le gustaría estar en mi lugar en su sano juicio, pero tarde o temprano, casi todos ellos llegarán donde estoy yo, lo veo, lo siento… lo se; tengo esa certeza, aunque se que a ninguno le agradará, y tal vez sólo así me comprendan… si no se ponen en mi lugar es difícil que puedan entenderme…no solo a mi, sino a muchos de los que están como yo.

Sin embargo, llegué aquí y ahora no puedo volver atrás.

La vida es un laberinto, del cual uno a veces puede encontrar el retorno hacia el camino que tomó, otras veces no, y ya no se puede regresar, solo puede continuar hacia delante. Eso me pasó a mi, aunque creo que no estoy tan mal; igualmente, mi laberinto es todo hacia delante, no hay posibilidad de retorno alguno… hasta donde llegué nada puede volver atrás, por lo menos en éste caso.

De todos modos soy feliz a mi manera. Pero ellos no. No entienden. No saben, no piensan.

Para ellos soy solo la sobra, y ellos son lo justo, la medida necesaria. Yo soy solamente algo que no debería ser, mientras que ellos son lo original, lo nuevo, lo actual, lo que sirve y sobre todo, lo que vale, porque yo ya no valgo mas, porque yo ya fui usado y descartado.

Miré hacia atrás. Ya había buscado en cada esquina, no sabía que buscaba, pero cuando lo encontrara me daría cuenta… de cualquier forma no sabía donde recurrir.

Pasé cerca de los tontos que miraban con la boca abierta hacia un nuevo aparato tecnológico del cual no me interesaba nada de nada; no me detuve a mirar, no valía la pena, no volvería a caer en eso.

Era tarde, no reconocía donde estaba y nuevos tontos admiraban el aparato, en babia, parloteando sobre cosas que no entendía y no volvería a entender…. Palabras sin sentido escuchaba yo salir de sus bocas, pero no sabía que significaban.

-Vení, Pepe- me dijo una anciana que de pronto apareció junto a mi- es hora de volver a casa.

Y eso hice.


How





Death is but crossing the world, as friends do the seas; they live in one another still. For they must needs be present, that love and live in that which is omnipresent In this divine glass they see face to face; and their converse if free, as well as pure. This is the comfort of friends, that though they may be said to die, yet their friendship and society are, in the best sense, every present, because immortal.


William Penn, More Friuts of Solitude